¿Qué pasaría si, en lugar de estudiar una batalla histórica únicamente a través de un libro, pudiéramos también vivir una experiencia donde podamos tomar decisiones estando dentro de ella? ¿Y si la historia argentina también pudiera convertirse en una experiencia interactiva?
Esa es una de las preguntas que parece atravesar Cruzada del Sur, un videojuego argentino de estrategia por turnos y gestión de mazos que busca recrear las campañas libertadoras encabezadas por el General José de San Martín.
El proyecto, desarrollado por Marcos Katz y Lucía Calvert, propone un recorrido que comienza con la Batalla de San Lorenzo y avanza a través de algunos de los acontecimientos fundamentales de las campañas independentistas, incluyendo el Cruce de los Andes, la campaña de Chile y Perú, hasta llegar al encuentro entre San Martín y Simón Bolívar en Guayaquil. La propuesta apunta a transformar cada episodio histórico en una experiencia jugable.

Una campaña histórica convertida en videojuego
Lejos de plantearse simplemente como un juego ambientado en el pasado, Cruzada del Sur busca construir una relación directa entre las decisiones del jugador y los acontecimientos históricos.
Su sistema combina estrategia por turnos, combate táctico y cartas, sobre escenarios organizados en hexágonos. El jugador debe administrar tropas, recursos y habilidades para cumplir distintos objetivos según la batalla que esté jugando. En el caso de San Lorenzo, por ejemplo, una de las misiones está relacionada con la captura de suministros pertenecientes a las fuerzas realistas.
La propuesta parte de una idea interesante: convertir la historia en algo más que información para memorizar. Entre batalla y batalla, el videojuego incorpora animaciones y contenidos narrativos que explican el contexto político e histórico de los acontecimientos.
De una tesis universitaria a un proyecto cultura
Cruzada del Sur nació originalmente a partir del trabajo final de Marcos Katz en la carrera de Animación 3D y Efectos Visuales de la Universidad Nacional de San Martín. Con el crecimiento de la propuesta, el proyecto comenzó a incorporar nuevas áreas y profesionales.
Lucía Calvert, estudiante de la Licenciatura en Sistemas de la UBA, se sumó al desarrollo trabajando especialmente en el área de programación. El equipo también incorporó a las diseñadoras gráficas Paola Matera y Laura Morales, además del asesoramiento histórico de Gabriel Di Meglio para la construcción de los contenidos y guiones.
El resultado es un proyecto que reúne disciplinas que habitualmente aparecen separadas: programación, animación 3D, diseño gráfico, narrativa, historia, música y diseño de videojuegos.
Aprender jugando
Uno de los aspectos más interesantes de Cruzada del Sur es que sus creadores no piensan el videojuego como un reemplazo de la escuela o del docente. Por el contrario, la intención es que pueda convertirse en una herramienta complementaria dentro del aula. La posibilidad de estudiar un acontecimiento histórico, jugar una situación basada en él y luego volver a discutir las decisiones tomadas abre una forma diferente de relacionarse con el conocimiento. ¿Por qué las tropas estaban ubicadas de determinada manera? ¿Qué recursos tenían disponibles? ¿Qué decisiones podían cambiar el resultado de una batalla?
En ese sentido, el videojuego puede funcionar como un disparador para generar nuevas preguntas alrededor de la historia.

Una propuesta pensada también para computadoras modestas
Otro de los objetivos del desarrollo es que Cruzada del Sur pueda funcionar en computadoras de prestaciones básicas. Esta decisión está directamente relacionada con su potencial educativo: si el objetivo es que pueda llegar a escuelas y estudiantes, el acceso tecnológico se vuelve una cuestión fundamental.
Por eso, la propuesta visual utiliza recursos de animación y diseño 3D que buscan construir una identidad propia sin exigir necesariamente una computadora de alta gama. El juego está desarrollado en Unreal Engine 5 y actualmente continúa en desarrollo.
La historia argentina como experiencia interactiva
Argentina tiene una historia llena de acontecimientos que parecen, vistos desde la distancia, casi imposibles. Cruzar la Cordillera de los Andes con un ejército, organizar campañas militares a través de distintos territorios, participar en procesos políticos que involucraron a buena parte de América del Sur. Sin embargo, muchas veces esos acontecimientos llegan a las nuevas generaciones como fechas, nombres y acontecimientos aislados. Cruzada del Sur propone otra posibilidad: volver a pensar esos procesos desde la interacción.
No se trata solamente de observar lo que ocurrió, sino de ocupar —aunque sea dentro de las reglas de un videojuego— un lugar activo frente a los problemas, las decisiones y los desafíos que atravesaron aquellas campañas.
Un videojuego argentino que sigue creciendo
Actualmente, Cruzada del Sur cuenta con una versión de prueba disponible para Windows, mientras el equipo continúa desarrollando y perfeccionando sus sistemas y contenidos.
La página oficial del juego lo define como un proyecto de estrategia, cartas y educación, con la intención de recrear las campañas de San Martín a través de una experiencia interactiva.
Más allá de su estado actual, el proyecto representa algo particularmente interesante dentro del desarrollo nacional: la posibilidad de pensar al videojuego no solamente como entretenimiento, sino también como una herramienta cultural, porque los videojuegos también pueden contar nuestra historia, y quizás una de las mejores maneras de conseguir que nuevas generaciones se interesen por ella sea, justamente, permitirles jugarla.
¿Dónde puedo jugar «Cruzada del Sur»?
Versión para Windows:
Descargar Cruzada del Sur en itch.io
Instagram oficial del proyecto:
Cruzada del Sur en Instagram
